Una nueva perspectiva

     Existen varias tecnologías dependiendo del tipo de interacción entre el identificador y el lector que permite o deniega el acceso a la zona restringida con lo que la elección será importante.

     El control de accesos hoy en día es una parte de la seguridad en edificios que restringe el paso de personas, vehículos y objetos a lugares por motivos de seguridad, nivel de actividad o legalidad.

     En la actualidad hay muchos tipos de control de accesos atendidos con medios humanos o desatendidos, combinados o no, con clave o sin ella, técnicos o humanos, pero todos ellos aunque no sean perceptibles son insustituibles.

Tipos de accesos

     En función de los requisitos de la instalación se recomienda el uso de un sistema de control de accesos, autónomo, centralizado o distribuido, estas configuraciones pueden integrarse en una instalación de portero o videoportero ya que estos en su base también son métodos de control de accesos.

  • Sistemas autónomos, son los mas económicos aunque no menos fiables, controlan una puerta o un acceso. Estan indicados cuando se requiere un control de acceso sencillo, sin registros de incidencias y también para complementar el portero o video-portero electrónico o permitir el acceso a los vecinos, por ejemplo: despachos, pequeñas oficinas, garajes, comunidades de vecinos.
  • Sistemas centralizados, estos sistemas permiten resolver instalaciones complejas de multitud de accesos y con funciones avanzadas pero dependen de un punto central para su funcionamiento con lo que suelen tener sensores a larga distancia y su fallo puede dar al traste con todo el sistema, ejemplo: edificios de oficinas, garajes con control en red, industrias.
  • Sistemas distribuidos, disponen de varias centrales “CPUs” y sensores conectados a un mismo bus consiguiendo un funcionamiento optimo incluso fallando algún elemento del sistema, ejemplo: grandes industrias, accesos de diferentes posiciones a larga distancia, sistemas de seguridad.